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LOS DIVERSOS PROBLEMAS QUE PRESENTAN LOS ALUMNOS DE CANTO

Ser maestro siempre es complicado porque lidiamos con personas que entre sí son muy distintas y cuando hablamos de la voz humana, la cosa se complica porque estamos hablando no de un instrumento ajeno a la persona, sino de un mecanismo que depende tanto de su estabilidad emocional y física, así como de su inteligencia o talento.

Cada persona posee una manera particular de aprender y un(os) problema(s) a los cuales atender:

Teniendo en cuenta que el mecanismo de cantar se presenta a lo largo de 3 zonas básicas (diafragma, cuerdas vocales y resonadores), bien puedo clasificar a los distintos tipos de problemas a los que me enfrento como profesora de canto.

Problemas en el DIAFRAGMA

Estos alumnos suelen, ya sea, respirar incorrectamente y/o utilizar débilmente el diafragma para cantar. Generalmente, creen que la respiración profunda se evidencia cuando inflamos el pecho, pero esto genera una tensión innecesaria. Otros, simplemente respiran de manera correcta pero no tienen idea de cómo apoyar. Si bien, el diafragma no es algo que se accione bruscamente (como cuando pujamos), sí debe de endurecerse (al menos lo sentirás en tus músculos abdominales e intercostales) de manera evidente. A estas personas les encomiendo ejercicios de concientización de sus músculos que rodean su cintura.

Por ejemplo: Sonar con una “Z” la frase más larga que aguante su respiración, teniendo conciencia de cómo se van desinflando sus pulmones pero contraponiendo este mecanismo con sus músculos abdominales e intercostales hacia afuera. De esta manera aseguran que el apoyo se mantiene constante durante el ejercicio.

Problemas en la zona de las CUERDAS VOCALES

Estas personas suelen tensar demasiado la zona de la garganta. Curiosamente no me he topado mucho con estos alumnos pero no es nada raro que los haya, ya que existe mucho el mito de que el “canto sale por la boca”; por ende, suelen delegar toda la responsabilidad a la misma y aprietan los músculos que rodean la garganta para lograr agudos, por ejemplo.

Sí, es verdad, las cuerdas vocales son las responsables de crear el sonido de la voz y el canto, pero si no fuera por el aire que viene de los pulmones y las hace vibrar, esta fonación no se produciría.

A estos alumnos les aplico un ejercicio de abstracción emocional: Les digo que se imaginen que cantan con mucho amor. ¡Sorprendentemente, logran relajar la garganta!

Problemas con la colocación en los RESONADORES

Éste es el problema constante en todos los alumnos, y no es de sorprenderse ya que nunca nadie nos dice la importancia de nuestros huesos para la proyección de nuestra voz. Ya sea en los huesos de nuestro pecho o de toda nuestra cabeza, el sonido vibra en cada una de sus cavidades pero esta vibración puede resultar un tanto intangible. Se requiere de introspección para constatar que las orejas o la nariz por ejemplo, están vibrando.

No me explayaré en la descripción de estas vibraciones pero si diré que es en ellas de las cuales dependen varios factores claves del canto: el timbre, el volumen, el vibrato y aunque no lo crean, están íntimamente relacionadas con la relajación de la garganta, es decir, si no logramos imaginar que los agudos salen por nuestros huesos de la nariz, frente, orejas, cabeza o nuca (según el agudo que estemos dando) nuestra garganta se tensará para lograrlos y podríamos quedarnos roncos en segundos.

También la apertura y colocación de la boca es un problema constante. Muchas personas suelen “aplastar” las vocales, limitando la proyección del canto. Así mismo, el timbre de una voz educada reside en gran parte de la colocación de lengua y paladar duro y blando.

A estas personas las pongo enfrente de un espejo para que se observen al decir todas las vocales habladas que por lo general, deben evitar hacerlas más cerradas de lo que observan cuando cantan. Y de igual manera, les creo una imagen de un huevo dentro de su boca para que eleven su paladar duro y desciendan su lengua para crear una especie de cúpula que evitará fugas de aire y logrará una mejor colocación hacia los resonadores de la nariz.

Problemas de poca MUSICALIDAD

Habiendo explorado los problemas de tipo fisiológico, pasemos a los de tipo musical, porque los psicológicos….a esos debería de dedicarles un artículo completo…..jajajaja.

Dentro de los alumnos con poca musicalidad pueden enumerarse aquellos que son desafinados (que los hay en varios niveles) o arrítmicos; están también aquellos que no direccionan sus frases hacia un clímax (es decir, que cantan plano). Existen otros que están fuera del contexto del género musical que abordan o aquellos que imitan francamente a otro artista o estilo comprometiendo la salud de su garganta y/o dejando de lado su propia creatividad.

Sin duda puedo decir, que éstos, son los alumnos más complejos ya que un problema de poca musicalidad viene desde la cuna, es decir, qué escuchabas cuando eras niño y qué escuchas ahora. También está relacionado incluso con problemas de aprendizaje, afecciones o padecimientos físicos o incluso cuestiones psicológicas que entorpecen la agudeza del oído.

Es por esto, que los profesores debemos ser lo suficientemente perceptivos e imaginativos para crear ejercicios específicos para cada tipo de persona y su afección.

Por ello insisto en que el canto es complejo porque se debe tener conciencia de varias zonas del cuerpo simultáneamente para que, paradójicamente, logremos olvidarnos de la técnica y hagamos música.

Y tu ¿qué tipo de problema tienes?